Madreñas y galochas
La madreña: el calzado eterno de la Región Leonesa
Zueco, almadreña, madreña, albarca, galocha, chola... lo cierto es que no nos faltan nombres para citar a este calzado.
El origen de las madreñas es incierto, y su uso está muy extendido en todo el norte y noroeste peninsular para realizar esas labores en la cuadra o en las huertas. Hay quien las encarga con un tamaño ajustado a su pie, pero lo más normal es que las madreñas queden un poco grandes para poder usarlas junto a tus zapatillas de andar por casa o escarpines.
De este modo, cuando se sale a trabajar se las ponen y al regreso con una simple sacudida se las quitan, ya que no es costumbre entrar con ellas en la casas y se suelen dejar a la entrada.

¿Cómo se fabrica una Madreña?
- 1. Selección: Se escoge un buen trozo de madera (aliso, haya, nogal, castaño o chopo).
- 2. Hendidura: Se hace una hendidura y se moldea para darle forma inicial.
- 3. Perfeccionamiento: Horas de trabajo con herramientas manuales y tallado de adornos.
- 4. Ahumado: Se ahuma para protegerla de la carcoma y darle su color característico.
- 5. Tacos: Se suelen colocar clavos en las suelas a modo de tacos.
- 6. Acabado: Se frota, se cepilla y se unta con sebo para sacar brillo.
Autor
Belén Bodelón
Soy berciana, licenciada en filología francesa por la Universidad de Estrasburgo y ex traductora del parlamento europeo. Unos cuantos años alejada de mi tierra, hicieron que al regresar a la misma me diese cuenta de lo penosa que es la vida ahora aquí, y de lo injusto que resulta esta situación si lo comparamos con lo que teníamos. Ello me ha animado a escribir y dar a conocer mi tierra.